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Archivo para cine

Manhattan

Efecto de que estuve y estoy tapado de examanes es el hecho de que no escribo nada hace aproximadamente 15 dias, por eso mismo es que voy a colgar un perfil del creador cinematografico mas grande, para que por lo menos exista algo nuevo en representacion mia hasta que vuelva de entre las paginas de los libros.

“No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo” dice el director de casi 40 cintas, el escritor de mas de 35 guiones, y quien tiene en su haber actoral alrededor de 38 películas. Sin embargo no son justamente los números los que dan cuenta de su inmortalidad sino la calidad y el ingenio de los films de los que participa de una u otra manera. Y es que Allen Stewart Konigsberg, más conocido como Woody Allen, es uno de los directores más prolíficos y creativos de la historia del cine.

Sea desde el costado satírico o dramático el cineasta fanático de Manhattan ha retratado en sus películas infinidad de temas, pero siempre dejando su impronta tan personal como única, la construcción y el festejo de la farsa. Y es que el genero puede variar pero el sarcasmo nunca va a faltar en este director estadounidense, “mi forma de bromear es decir la verdad, es la broma más divertida”.

Personaje muy respetado por sus colegas, aunque incomprendido en su tierra, Woody Allen se ha dado el lujo de trabajar con algunos de los actores, comediantes y directores mas talentosos que ha dado la industria cinematográfica. Entre ellos se encuentran Peter Sellers, Orson Welles, Peter O’Toole, Diane Keaton, Meryl Streep, Martin Scorsese y Francis Ford Coppola. Sabedor de su situación en los EEUU el fanático de los hermanos Marx, Ingmar Bergman y Federico Fellini, dice “no conozco la clave del éxito, pero se que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo.”

Autor de una obra vasta, vale destacar entre ellas la que fue, de manera completa, su primer largometraje, “Take the money and run”. Historia narrada en forma documental, cuenta la vida de un inepto criminal, un sujeto totalmente inútil que pretende convertirse en un importante hampón. Sátira de las películas de criminales, esta cinta es una de las primeras en las que puede apreciarse el elemento de la suerte, constante siempre presente en los films de Allen, a través de las situaciones vividas por el personaje.

Con el correr de los años y de las películas Woody Allen se gano el respeto y admiración del público, convirtiéndose en uno de los pocos cineastas actuales de los que puede decirse que hacen cine de autor. La vigencia de este director aun se mantiene intacta, aunque últimamente con intermitencias, pero como el mismo dice  “si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas.”

 

Censura en el cine de la dictadura

Trabajo realizado con el compañero Frank “Utter” Hopwwod

Introducción

 

En el presente trabajo analizaremos la libertad de expresión (o la falta de) en el cine durante la última dictadura militar. Esta actividad, este soporte cultural, estuvo regulada por las leyes 17401 y 18019. La figura excluyente de la censura fue el director del Ente Calificador Cinematográfico, llamado Miguel Paulino Tato, conocido como Néstor en tanto critico de cine. No es dato menor señalar que fue el único funcionario proveniente del gobierno democrático ratificado en su cargo por el proceso militar. La ley 18019 fue promulgada el 24 de diciembre de 1968 durante el gobierno del General Onganía y fue derogada en 1984. El autor del decreto fue Guillermo Borda, quien con otro decreto establece la ley 17401 que crea la figura del delito de comunismo. Es importante señalar un lema bajo el cual se censuraron cientos de films y  recortaron tantos mas: “Dios, Patria y Hogar”

A lo largo de la historia del estado moderno, construcción política no perfecta del lema “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, los medios de comunicación han tenido gran relevancia en tanto elemento de expresión de esa libertad en su estado más puro, ya sea con manifestaciones colectivas como individuales.

Esta cualidad del hombre, inmanente e innata, abrió el apetito de comunicar, conduciendo a la búsqueda de mas y más tecnologías que ampliaran el rango de posibilidades disponibles dentro de los medios. Desde lo escrito y lo pictórico, pasando por lo radial, hasta llegar a lo audiovisual, TV, informática… y cine.

Ambos ejes de desarrollo, el referido a la evolución del estado, y el que incumbe la dinámica de los soportes comunicacionales, han marchado paralelos y articulados, impactando el uno en el otro, anticipándose entre ellos en lo que hace a sus movimientos.

Esta situación de idas y vueltas en algunos casos había sido resuelta hasta llegar a cierta armonía, critica de por medio con coexistencia admitida, pero en otros se había establecido en la asimetría, avasallamiento de uno sobre el otro, puntualmente del estado sobre la expresión popular.

Después de esta explicación, adentrándonos ahora en lo específico del trabajo, nosotros enfatizaremos en el mismo la situación del cine. Pero por qué el cine seria una pregunta valida.

Cuestión a la que respondemos con las fluctuaciones evidentes que ha sufrido dicho medio en los últimos 40 años, flotar que aun nunca fue resuelto del todo. La mayoría de los soportes comunicacionales han sufrido momentos de censura en algún tiempo de su existencia, en los tiempos autoritarios de nuestra historia, censura que en la actualidad no es tal, ya que poseemos democracia, por tanto libertad, manifiesta en los contenidos (lo pictórico, la literatura, etc), a pesar de que para algunos medios haya leyes que reglamenten su utilización (TV-Radio). En relación a lo dicho el cine es una ilustración de restricción de contenidos en periodo democrático, de este comportamiento cíclico, de coerción-libertad, pero como dijimos libertad limitada, el medio mas legislado en lo que hace a contenidos en la democracia. Esto hace al cine particular en su conjunto.

Para describir tal situación tomaremos 2 periodos, el primero desde 1966 hasta 1983, porque las legislaciones de los gobiernos existentes durante estos años pueden ser caracterizadas como homogéneas y restrictivas de manera notoria, en tanto a las leyes vigentes. La investigación se completa en nuestra actualidad, donde no hay restricciones evidentes pero existen, a nuestro parecer, coacciones y restricciones más concretas e influyentes que en los demás medios, legislaciones que impactan indirectamente en la parte creativa y en la producción de filmes.

 

El origen golpista, la continuación democrática

 

Las reglamentaciones mas duras nacieron aquí, con la Revolución Argentina, en 1966, en este momento aparecieron las legislaciones y personajes más nefastos, mas flagelantes, mas censores, que subyugaban a nuestro cine, como producción creativa autóctona y como evento que proyecta realidades extranjeras. Esta sería la semilla que en su crecimiento y desarrollo tomaría el espacio de las artes, acotando y empequeñeciendo, en todos los sentidos, el ámbito cinematográfico argentino.

Esto fue parte de un proceso, fue el pico mas bajo de libertad, fue el pico mas alto de represión, fue parte de una dinámica, pero no por ser proceso, importante conocer su estructura para no repetirlo, tienen menos importancia los nombres propios y los números exactos, aquellos que llevaron esto adelante, los malditos artífices.

Las herramientas primarias de opresión, luego de un intervalo de “libertad” en el que se castigaba la censura, por lo menos en la ley (decreto-ley 62), por mas de que luego se cumpliese o no, tuvieron aplicación a partir de la pluma del Presidente José Maria Guido, durante la democracia de septiembre de 1963, al firmar el decreto-ley 8205/63. Esta cifra equivalía a la creación del Consejo Nacional Honorario de Calificación Cinematográfica, ente autónomo respecto de las funciones del Instituto nacional de Cinematografía, el cual tenia la potestad de realizar cortes, y solo cortes, en los filmes. Esta reglamentación tenia de cláusula primaria la facultad de aplicar tijeras “cuando razones educacionales o el resguardo de la moral publica, las buenas costumbres o la seguridad nacional así lo requieran, en cuyo caso el Consejo Honorario de Calificación Cinematográfica podrá disponer cortes en las películas que le sean sometidas para su calificación”. Como complemento para justificarse “solo podrán ordenarse cortes por graves y fundadas razones que se relacionen con la protección de la minoridad, la familia, la moral publica, las buenas costumbres o la seguridad nacional”, todo ello bajo amenaza de penas y sanciones a quienes no cumpliendo y obedeciendo dichos requisitos sean responsables de exhibición o de omisión de cortes realizados.

Tal situación atravesó presidentes democráticos, el ya nombrado Guido, el radical Arturo Illia, hasta llegar a manos de los gobernantes vitalicios por entonces, las cúpulas militares. “Mono con navaja” diría mi abuela, así fue. Para ellos la situación del cine, del país, era muy libertina, muy blanda, casi no había autoritarismo. Requerían otras formas verdaderamente eficientes de censura, que no dejaran fisuras por donde introducir, por ejemplo, películas de contenido político, las cuales no tenían nada que legalmente pudiera ser quitado de la cinta. Existían formas indirectas para lograrlo, las demoras y negación de permisos de exhibición, pero como dijimos eso se había vuelto incapaz de contener los atentados fílmicos a la moral “argentina y cristiana”. Lo confirmarían en dichos muy posteriores algunos personajes tristemente célebres: “yo quiero un cine positivo, limpio, decente, un cine que sea cultural y no solo industrial. El cine se ha convertido en una mercadería de intoxicación; se esta apelando al recurso fácil, y en eso incurren desde los que venden cine y les importa poco lo que venden, hasta los intelectuales y pseudointelectuales y los mismos artistas que sustituyen el ingenio por el fácil recurso de la pornografía enfatizaba Miguel Paulino Tato, sobre el que hablaremos mas tarde; mientras tanto el Gral. Videla diría, en julio de 1976, “la lucha se dará en todos los campos, además del estrictamente militar; no se permitirá la acción disolvente y antinacional en la cultura y en los medios de comunicación(…)donde actualmente apuntan los elementos residuales de la subversión”, el corolario saldría del hocico del Gral. Suárez Mason, quien subrayo, “que en el campo intelectual la lucha es mas larga, mas a fondo, sobretodo en el cine y en la literatura”(Julio/79).

El oscurantismo multiplicado se aproximaba, la Revolución Argentina de 1966 terminaría de construir aquí las herramientas faltantes para la óptima inexpresión, brutalmente concretada en el Proceso de reorganización nacional. Desde el ministerio del interior, propiedad del gobierno de facto del Gral. Ongania, saldrían los decretos 18019 y 17401, que a partir de 1968, y hasta 1983, estarían vigentes en nuestro territorio. Ambos conjurados y firmados, por el entonces ministro, Dr. Guillermo Borda. El primer papel, regulaba de manera directa el soporte cine, se presentaba mas duro que cualquiera de sus antecesores en la materia, aquí se pasaba del anterior corte a la prohibición concreta. Esto ultimo a pesar de que el articulo primero de dicha ley comienza con “No podrá restringirse en todo el ámbito del país la libertad de exposición cinematográfica, en cualquiera de sus manifestaciones…”, decimos “a pesar” porque a continuación de este articulo hay 47 mas a modo de excepción, entre los cuales esta el articulo segundo que permite la prohibición por incurrir en, a saber, a)la justificación del adulterio y, en general, de cuanto atente contra el matrimonio y la familia, b)la justificación del aborto, la prostitución y las perversiones sexuales, c) la presentación de escenas nocivas o que repugnen a la moral y a las buenas costumbres, d) la apología del delito, e)las que nieguen el deber de defender la patria y el derecho de sus autoridades a exigirlo, f)las que comprometen la seguridad nacional, afecten las relaciones con países amigos o lesionen el interés de las instituciones fundamentales del estado. La censura, castigo per se, significaba poco para “estos locos bajitos” por lo que la violación de dicho decreto fue encasillado en el Código Penal con la figura de apología del delito. Dudas no quedaban, todo seguía igual…o peor.

Del mismo año, y con mismo autor, surge el decreto 17401 que constituye al comunismo como delito, el articulo primero dice “serán calificadas de comunistas(…) las personas físicas o de existencia ideal que realicen actividades comprobadas de indudable motivación ideológica comunista(…)” , hecho de gran relevancia este al articularse con las palabras de su creador, dice,”es inquietante la penetración que en todos los ordenes de la vida nacional ha logrado la acción disolvente del comunismo en sus distintas versiones y es claro que la inquietud es tanto mayor cuanto se advierte que resortes vitales de la educación en todos sus grados, han sufrido y sufren esa deletérea influencia, que también se ha hecho sentir de manera notable en los ambientes artísticos y culturales”. Abordando la ultima frase es fácil advertir que, indirectamente de manera conciente, esto funcionaria como un limite al contenido fílmico, limite manipulable por la vaguedad con el que es tratado el concepto de “comunista”, que permitiría restringir a placer las proyecciones, y sin siquiera aclarar en que la libertad de expresión estaría siendo guardada en un placard del que todavía es difícil sacarla.

Incluso durante el periodo democrático, inmediatamente posterior al dictatorial de Ongania, Levingston y Lanusse, es decir durante la tercera democracia peronista, se mantuvo la figura de la censura por sobre cualquier libertad guardada. Aparecen figuras funestas como Miguel Paulino Tato, el “Señor tijeras” como lo llamara Sui Generis, quien fue designado interventor en el Ente de Calificación Cinematográfica en agosto de 1974, y tiene el “orgullo” de haber sido el único funcionario proveniente de la democracia confirmado por el proceso militar. Durante su control dicho ente  prohibió alrededor de 730 películas. Posteriormente, ya en el proceso, esta tarea fue complementada por la labor que adquirió el Instituto Nacional de Cinematografía, que se puso las botas y nunca llamó a concurso de realizadores, eligiendo a dedo las obras, a gusto propio, las producciones a llevar adelante.

Todavía falta camino para sustentarlo, pero a partir de aquí es donde podemos colocar los cimientos de nuestra elección, del cine, como el único medio censurado, sin importar en manos de quien este el estado, radicales, militares, peronistas, sin importar las formas, sean democráticas, anticonstitucionales, autoritarias. La censura hasta aquí se había convertido, literalmente, en una política de estado.

 

De la teoría a la practica…

 

Abuso del abuso (1976-1983)

 

Esta es una lista de películas que fueron editadas o censuradas por el Ente:


El Anticristo/ El falso Anticristo (L´Anticristo, Alberto de Martino, 1974) El bebe infernal (I Don´t Want To Be Born/ The Devil Within Her, Peter Sasdy, 1975). El Boxeador Invencible (Ma Yong Zhen, Hsuehli Pao, 1972).

Caníbal Holocausto (Cannibal Holocausto, Ruggero Deodato, 1979).

Carrera Mortal 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975).

Carrie, extraño presentimiento (Carrie, Brian de Palma, 1976).

La casa del exorcismo (The House of Exorcism/ La casa dell´esorcismo, Mickey Lion, 1973).

Centinela de los malditos (The sentinel, Michael Winner, 1977).

Circo de Vampiros (Vampire Circus, Robert Young, 1972)

Cuerpos Invadidos (Videodrome, David Cronenberg, 1983).

El descuartizador de Nueva York (The New York Ripper / Lo Squartatore di New York, Lucio Fulci, 1982).

Drácula, el último románico (Dracula, Dan Curtis, 1973).

Embrujada (Armando Bo, 1969)

Escondite Mortal (Snapshot / The Day After Halloween, Simon Wincer, 1979).

Espíritus vengadores (Shadow of the Hawk, George McCowan, 1976).

Esquizofrenia (Schizo, Pete Walker, 1977).

Exorcista II: El hereje (Exorcist II: The Heretic, John Boorman, 1977).

Fanatismo diabólico (The Fiend/ Beware My Brethren, Robert Hartford-Davies, 1971).

Festín Macabro (Tender Flesh/ Welcome to Arrow Beach, Laurence Harvey, 1974).

Frankenstein/ Orgía para Frankenstein (Flesh for Frankenstein, Paul Morrisey, 1974).

Frankenstein 80 (Frankenstein 80, Mario Mancini, 1972).

Furia (The Fury, Brian de Palma, 1978).

La generación de Proteo (Demon Seed, Donald Cammel, 1977).

Granja Macabra (Motel Hell, Kevin Connor, 1980).

El inquisidor /El Fuego del Pecado (Bernardo Arias, 1974)

Juego mortal (Death Game, Peter S. Traynor, 1977).

Los Karatistas Sangrientos (Chi Ha, Cheng Cheng Ho, 1973)

Mad Max (Mad Max, George Miller, 1979).

La Maldición (Crash!, Charles Band, 1978).

Maníaco (Maniac, William Lustig, 1980). 

Manitou (The Manitou, William Girdler, 1978).

La marca de la pantera (Cat People, Paul Schrader, 1982).

Me llaman el destructor (Call Him Mr. Shatter, Michael Carreras, 1975)

Mensajero de Satanás (Evilspeak, Eric Weston, 1982)

El miedo tiene mil ojos (Fear has 1000 Eyes/ Skräcken har 1000 Ögon, Torgny Wickman, 1970).

El monstruo de Londres (I Monster, Stephen Weeks, 1971).

El monstruo está vivo (It´s Alive, Larry Cohen, 1974).

Muerte de la noche (Deathdream / Death of Night, Bob Clark, 1972).

Muñeca Mortal (Hei Lu, Huan Feng, 1972)..

La naranja mecánica (A cloclwork orange, Stanley Kubrick, 1971)..

La noche de los mil gatos (René Cardona Jr., 1972)

Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973).

Orgía de horror y locura (The Rocky Horror Picture Show, Jim Sharman, 1975).

La otra vida de Audrey Rose (Audrey Rose, Robert Wise, 1977)

La pandilla abominable (The Hill Have Eyes, Wes Craven, 1977).

Pánico a medianoche / Ultraje al amanecer (Last House on the Left, Wes Craven, 1972)

El perfume de la dama de negro (Il profumo della signora in nero, Francesco Barrili y M D´Avac, 1973).

Phobia (Phobia, John Houston, 1980).

Piraña (Piranha, Joe Dante, 1978).

Los poseídos de Satán (El Mariscal del infierno, León Klimovsky, 1974).

Pruebe la sangre de Drácula (Taste the Blood of Dracula, Peter Sasdy, 1970).

¿Quién puede matar a un niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1975).

La rebelión de los perros (Dogs/ Slaughter, Burt Brinckerhoff, 1976).

La residencia macabra (Black Christmas, Bob Clark, 1975).

Los ritos satánicos de Drácula (The Satanic Rites of Dracula/ Count Dracula and His Vampire Bride, Alan Gibson, 1973)

Rojo Profundo (Profondo Rosso, Dario Argento, 1975).

Ruby (Ruby, Curtis Harrington, 1977).

Las siamesas diabólicas (Sisters, Brian de Palma, 1973).

Los siete vampiros de oro (The Legend of the Seven Golden Vampires, Roy Ward Baker, 1973).

Sin temor al demonio (Fear no Evil, Frank Laloggia, 1981).

Suspiria (Suspiria, Dario Argento, 1977)

Terror a medianoche (Nightmares, John Lamond, 1980).

Tinieblas (Tenebrae, Dario Argento, 1982).

Tintorera (René Cardoná Jr., 1977).

Trágico fin de semana (Death Weekend/ The House by the Lake, William Fruet, 1976).

El trío infernal (Le Trio Infernal, Francis Girod, 1974).

La Tumba de la Momia (Blood from the Mummy´s tomb, Seth Holt/ Michael Carreras, 1972) .

Un pacto con el diablo (Chi Sei?/ Beyond the Door, O. Hellman y R. Barret, 1974).

Un viaje al mas allá (Journey Into the Beyond, Rolf Olsen, 1977).

Viento de Muerte (Meng Hu Xia Shan, Ng See Yuen, 1973).

Violación en el último tren de la noche / Violencia en el último tren de la noche (L´ ultimo treno della notte, Aldo Lado, 1975).

Zombie, el amanecer de los muertos (Down of the Dead, George Romero, 1979).


 

Un par de casos bajo la lupa

 

Podemos elegir un par de casos interesantes en cuanto a lo que fue la censura, desde la eliminación de escenas, a la prohibición de una película entera. Comenzando por las películas extranjeras, se puede señalar como un caso muy peculiar la edición que recibió la película Superman 2, en la que una escena fue cortada ya que aparecía un micro con una publicidad del musical de Broadway de “Evita”. Esta película sin esa escena fue presentada en el cine. Un caso particular afronto la película de Stanley Kubrick “La naranja mecánica” la cual en un principio fue calificada para mayores de 18 años, con serios cortes, pero ya que había una cláusula de director que prohibía cortes al original, la película no fue proyectada hasta que en 1973, a dos años de su realización, se la estrenó en la Argentina, sin cortes, calificada apta para mayores de 18 años. Cuando Tato se hace cargo del Ente le quita la habilitación y la prohíbe. Hubieron también casos de películas que directamente no fueron calificadas, y ya que la proyección de una película sin calificar era un delito que podía ir de clausuras del cine a años de cárcel, esto era una virtual censura. Llegaban tan lejos las peculiaridades de la censura que el cine karateka estaba censurado, ya que el contacto de las peleas era considerado de carácter homosexual.  En el cine nacional la censura pasó por la no realización, o la falta de fondos, como le sucedió a Adiós Nonino, proyecto de Pino Solanas, quien al abandonar el país no pudo llevarlo acabo.

Un caso a señalar es el de Raymundo Gleyzer, del cual se prohibieron todas sus películas, entre ellas “La revolución congelada”, un film sobre la fallida revolución mejicana, y quien fue desaparecido en mayo del 76, cuando volvía de Estados Unidos; no hubo forma de censura mas fuerte que esta. 

 

Los mimados del régimen

 

Es interesante para poder entender en pleno las características de la censura en el cine, en el período 76-83, no solo las películas que fueron censuradas, sino las que fueron permitidas también,  las cuales directa o indirectamente recibieron el apoyo del estado, ya que como hemos citado anteriormente los altos funcionarios de la dictadura consideraban el campo de la cultura como uno de los cuales donde se libraría la batalla contra los resabios de la subversión. La ya citada frase de Tato es muy ilustrativa de la “coherencia” con la que aplicaban  yo quiero un cine positivo, limpio, decente, un cine que sea cultural y no solo industrial”aquí claramente se refiere a artistas de la talla de Palito Ortega, o a las producciones de cualesquiera de los hermanos Sofovich. La mayoría de las siguientes películas recibieron apoyo económico para la realización de las mismas:


La Fiesta de Todos (1979, dirigida por Sergio Renán)

Los Súper Agentes no se Rompen, Las locuras del profesor (Palito Ortega),

Los Éxitos del Amor (Fernando Siro),

Cuatro Pícaros Bomberos (Carlos Galletini),

Vivir con Alegría (P. Ortega),

Millonario a la Fuerza (Enrique Dawi),

Los Drogadictos (Enrique Carreras),

Ese Loco Amor Loco (Eva Landek), Custodio de Señoras (Hugo Sofovich),

Expertos En Pinchazos (H. Sofovich),

Los Súper Agentes y los Paraguas Asesinos (Carlos Galletini),

La Muñecas Hacen Pum (G. Sofovich).


 

Será interesante señalar que Beiderman en 1969 afirmó que “a pesar de su indefinición, típica en materia de censura, formula claramente pautas políticas del actual gobierno”, al referirse de la ley 18019. Otro jurista señaló que la insistencia sobre la idea de la defensa del estilo argentino de vida, pero la falta de especificidad sobre cual era este de parte del estado dejaba claro “que toda esa fraseología no alude más que a las opiniones personales de quienes ejercen el poder”. Nosotros creemos que las películas por ellos aprobadas y apoyadas también lo son.

 

La legislación actual

 

A partir de 1984 la ley 18019 fue derogada por la ley 23.052 en su articulo 1° y en el articulo 2° establece una serie de pautas que en la practica son las siguientes: las calificaciones las lleva a cabo la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas (CAEC). La CAEC está dividida en tres salas, cada sala está constituida por un representante del INCAA, un miembro propuesto por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, uno por el Consejo Nacional del Menor y la Familia, uno por el Equipo Episcopal para los Medios de Comunicación Social de la Iglesia Católica Apostólica Romana, uno propuesto por el Culto Israelita, uno por las Confesiones Cristianas no Católicas, un licenciado en psicología, psicopedagogía o ciencias de la educación designado por el INCAA, un crítico cinematográfico propuesto por la Secretaría de Cultura de la Nación y, finalmente, un abogado propuesto por el Ministerio del Interior. Debido a un decreto todos aquellos no designados por el INCAA no eran mas cargos rentados y por consecuencia desde ese decreto quedó mayormente representada por .

 

 

Conclusión 

                           

El tratamiento de la libertad de expresión a tenido un cambio sustancial desde la vuelta a la democracia. No existe ya la censura previa, y uno se atiene a las consecuencias legales de lo que uno haga publico sea cual fuere el soporte. Esto es un claro avance de la situación que hemos podido apreciar en lo descrito a través del presente trabajo, sobre la ultima dictadura militar. Ya no hay cortes, escenas sustraídas, rollos mutilados por la tijera omnipotente del censor, ni prohibiciones del Ente. Ya no existe un grupo de funcionarios públicos de identidades poco publicas (de una publicidad casi oscura podría decirse) que pueda denunciar, arbitrariamente, a quien tuviera una propuesta (guión o proyecto a realizar) que cualquiera de estos funcionarios considerara objetable, o fuera contra “la moral publica…” etc. Como señaló en 1969 Bernardo Beiderman, en ese entonces profesor de la New York University, “…es una incongruencia jurídica, dado que no puede haber tentativa de delito en un sometimiento voluntario a la ley, como el que supone la presentación de un guión o un film para su calificación”. Ya no desaparecen mas directores a manos del estado por filmar películas ideológicamente opuestas a los gobernantes. En resumen, a las películas no les falta las escenas con Héctor Alterio, su director estará presente en el estreno, y habrá un estreno.

Ahora bien ¿son estas las únicas formas de censura? Hay dos casos que será interesante señalar, uno es una producción nacional y el otro una producción extranjera. Iremos cronológicamente elección arbitraria, tal vez de puro gusto, tal vez por una comodidad expositiva). El primer caso es el del film “La última tentación de Cristo” de Martín Scorcese , donde el film no fue estrenado ya que debido a las presiones ejercidas por grupos que se oponían a su proyección la empresa decidió no mostrarla (agrupaciones cristianas en su mayoría. Cualquier aparente continuidad entre los grupos que apoyaron el golpe y estas agrupaciones un poco en contra de la libertad de expresión -y solo un poco- es pura coincidencia). Si bien el estado no tuvo que ver y el CAEC la categorizó como SAM 16, el asunto terminó en una virtual censura. El segundo caso que implicó una producción nacional, Plata Quemada que si bien fue estrenada y fue proyectada, levantó un revuelo alrededor de su contenido y su calificación como SAM 18. Al igual que en el ejemplo anterior muchas agrupaciones cuestionaron al film porque entre otras cosas no condenaba la homosexualidad (¿habrá que hacerlo?).

Esta conclusión nos deja entonces con mas preguntas que respuestas concluyentes. Si un film no será censurado ni editado previamente por el estado¿ los realizadores cinematográficos podrán descansar en paz sabiendo que sus obras serán proyectadas? ¿o es que finalmente igual no pueden elegir a su interlocutor directo, ya que esta facultad está reservada para el CAEC? Y aún otra incógnita: después de habérsenos dicho qué podíamos y qué no podíamos ver, habiendo recuperado en el 83 la facultad de elegir ¿es que no adquirimos la capacidad de dejar al otro elegir lo que este desea ver?

El cineasta del mal I

Sábado primero de marzo.Tarde.Lluvia copiosa.Sin nada que hacer, y analizando qué iba a ser de mi vida durante la noche, vino a mi mente la brillante idea de chequear el Clarin espectáculos y conocer los films que se encontraban vigentes en cartelera, para ampliar así mi patético abánico de posibles destinos nocturnos.Tomé el diario de la mesa y la vista comenzó a recorrer cine por cine, sinopsis por sinopsis.

Salió el sol.

Los pajáritos y el tiempo incoherente distrajeron un instante mi atención. Los rayos de luz se filtraban entre las cortinas, se refractaban por toda la habitación, excepto uno. El “descubridor”, como lo llamé más tarde, iluminó de manera directa una hoja del periódico abierto, una sinopsis en particular,”Amor y Tesoro”.

“Amor y Tesoro”:  Una pareja que se dedica a encontrar tesoros,justo cuando estan por iniciar los trámites de divorcio encuentran la pista de una fortuna, y deciden embarcarse en una última aventura. Pero primero necesitarán un capitalista, y además tendrán que luchar contra el dueño de una isla, quien es un famoso rapero, que además se lo vinculta con negocios y métodos ilegales.

Después de leer semejante argumento sentí una fuerza en mí. El designio divino me habia elegido, había intervenido con la intención de encomendarme una misión.Resolver quién había financiado la realización de ese guión, saber por qué lo habia hecho, conocer quién había escrito la historia,quién había cometido la herejía de aceptar rodarlo, y concientizar a todos acerca de la calaña de estos sujetos.

Las respuestas a las dos últimas cuestiones tienen un  mismo nombre: Andy Tennant, un villano de profesión. Este “criminal” cuenta con un rico y enorme prontuario.

  •  Como actor participó en películas como “Grease” y la olvidada olvidable “Grease 2”.
  • Años después, expulsado ya de la actuación, un ¿”maduro”? Andy decide emprender el camino de la dirección.Films como “Fools rush in”(Sólo los tontos se enamoran) y “Hitch” son evidencia de lo atentatorio de sus peliculas. Cintas que van más allá de la capacidad de discernimiento humano, films malos que superan hasta aquellos que disfrutamos del mal cine.Malisima

Vade Retro.

La busqueda continua. El productor pagará.