Cafetin de Taipei

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Ausencia de Ideas III

Hace 3 meses que no posteo, los horribles articulos que tengo que hacer para la facu y el trabajo me consumen el tiempo. Sin embargo el tiempo nunca se pierde, es este caso me sirvio para pensar en abrir un nuevo blog con otra tematica, que alguien se interese en leer.

Mientras se me ocurre algo seguire aca.-

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Vacaciones 2009

En vistas de que el dia de mañana me encontrara viajando hacia Santiago de Chile para disfrutar de unas merecidas vacaciones es que, a menos que suceda una verdadera tragedia (no cuentan los trillados bombardeos de israel hacia todos los paises islamicos, ni las denuncias de Lilita Carrio) no voy a subir ningun tipo de texto, y solo posteare fotos mias en el desierto, playa, o adonde este. Se que a nadie le interesa como barreno o juego a los fichines en una peatonal pero aunque no lo creas a algunos le da curiosidad.

Felices Reyes.

Diegas

2008, odisea en el espacio

Volvi a publicar despues de casi 2 meses, y que paso en este tiempo? gano Obama, Torry se peleo con el hijo de Tristan, termino bailando por un sueño y gano la “adultera” Pampita, el efecto jazz llego a la Argentina, espiral de eventos coronada por una nueva protesta de la abundancia.

La historia se repite…hasta vuelve Gran Hermano en el verano.

La salud en coma

“Tiene que alcanzar para todos”, le dijeron a Hugo Da Ramos, traumatólogo del Hospital Posadas, cuando le dieron el yeso que tenía que usar para una fila de personas que daba la vuelta al pasillo. El material había sido donado por antiguos pacientes hacia algunos días ante la ausencia del mismo. Esta frase cobra carácter de verdad cuando se revisa el momento que atraviesan diferentes hospitales del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.

Un primer caso es el del Hospital Argerich, la crisis que lo agobia tiene varios meses de edad y su director, restituido a su cargo luego de haber sido desplazado por la gestion macrista, Donato Spacaventto, la sintetiza en pocas palabras en una declaracion brindada a FM La Tribu, “los hospitales estan siendo vaciados”. Según la diputada Diana Maffia, vicepresidente segunda de la comision de salud de la legislatura porteña, el problema reside en el modo de determinar prioridades  y en los tiempos de las compras. “Las necesidades no son establecidas por los hospitales sino por el Ministerio de Hacienda de acuerdo a sus propios parámetros y tiempos de licitacion, afectando a la distribución”. Mientras tanto el estado de urgencia permanece en los pasillos del centro de salud y hacen eco en los pacientes. Durante la reunion de dicha comision, plasmada en una versión taquigrafica, el diputado Cabandie expone el caso del Sr. Solis, otrora paciente del hospital Argerich, que durante el mes de octubre fallecio por no contar con las drogas necesarias luego de aguardar durante 15 dias por una intervencion quirurgica.

Sin embargo la desiria no es patrimonio unico del Argerich, ilustración similar se repite en la mayor parte del sistema sanitario. En el Hospital Rivadavia no hay sábanas y los internados deben concurrir con su ropa de cama, en el Pirovano durante octubre pasado se anuncio ante los medios la carencia de elementos básicos como gasas, alcohol, y cinta adhesiva. Banderas colgadas sobre el ingreso del Hospital Tornu demandan elementos basicos de atencion.

 Común desde la crisis del 2001, el olvido y la falta de atención a la salud publica se profundizo con las últimas gestiones bonaerenses y porteñas, sobretodo la de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.

GCBA – PRESUPUESTO EJECUTADO AL 30-06-2008

Detalle

Presupuesto

Devengado

%

Vivienda

 $        484.425,71

 $        121.875,63

25%

Prestación Servicio de Seguridad por Terceros

 $        117.831,25

 $          30.392,64

26%

Ministerio Desarrollo Urbano

 $     704.120,15

 $     150.089,57

21%

a) Obras Complementarias

 $          81.215,79

 $            5.493,56

7%

b) Subterráneo

 $        264.971,04

 $          77.954,21

29%

c) Construcción

 $        123.877,45

 $            4.676,82

4%

d) Área Gestión de la Ribera

 $          25.937,90

 $            2.029,60

8%

Ministerio Ambiente y Espacio Público

 $ 1.755.607,82

 $     732.114,99

42%

a) Dirección Gral. de Limpieza

 $        733.187,64

 $        456.139,69

62%

Ministerio de Salud

 

 

 

a) Construcción

 $        235.949,06

 $          14.854,67

6%

Ministerio de Educación

 

 

 

a) Infraestructura y Equipos

 $        327.077,98

 $          27.852,23

9%

b) Construcción

 $        274.570,07

 $          17.326,27

6%

El caso del presupuesto ejecutado para 2008 en la Ciudad de Buenos Aires es muy llamativo. Allí se destinó un porcentaje menor al Ministerio de Salud que a todos los demás, y fue incluso menor que lo destinado a otras área de necesidad no tan urgente, como las Obras Complementarias en el Ministerio de Desarrollo Urbano. En un comunicado escrito por los profesionales del Hospital Ricardo Gutiérrez se afirma que en los diferentes establecimientos solo funcionan un 30% de los quirófanos, la cantidad de camas y enfermeras en relación a lo necesario para atender la demanda es de un 50% de lo requerido, y hay una lista de espera para acceder al quirófano de entre 1 y 3 años. Esta falta de fondos e inversión en materia de salud existe y convive con el anuncio de la gestión Macrista que habla de una aumento de la recaudación fiscal de 1.500 millones más en comparación con el mismo período del año pasado.

Al desabastecimiento general de drogas e insumos se le debe agregar la escasez de turnos, a causa de la falta de equipos y la enorme demanda. En la ciudad de Buenos Aires el Garrahan, reconocido como el mayor hospital público del país de alta complejidad destinado a la atención de recién nacidos, niños y adolescentes, es paradigmático en ese sentido. “Te dan turnos de acá a 6 meses; todo depende de la urgencia que se trate”, señala el Dr. Mario Quesada, encargado de personal de guardia. El hospital Garrahan cuenta con una de las plantillas más grandes de profesionales de la salud con 958 enfermeras, 388 médicos pero eso no parece ser suficiente. A diario se atienden más de 700 chicos en la guardia, con o sin obra social, y hay 122 camas de terapia intensiva en uso. Sobre la cuestión señala el Dr. Quesada que “el problema no se trata de la falta de medicamentos e insumos en el Garraham. En este hospital están los mejores profesionales de la salud y hay equipamiento, pero no se dá a basto con la cantidad de pacientes, el sistema de gratuidad y la calidad de atención hace que vengan a atenderse mucha gente”.

Problemática similiar posee el Hospital Eva Peron. Una voz dice “no hay mas turnos para diciembre, vuelva en 20 dias”, palabras de un radiologo de la institución que prefiere mantenerse anonimo. “Los turnos se entregan a un mes, y que no pierdan los 3 días en que se los distribuye porque implica esperar no 1, sino 2 meses, y olvidate”, cuenta este radiologo, “esta todo muy centralizado, es pequeña la cantidad de hospitales que tienen equipos complejos y todos los pacientes se concentran en pocos lugares”. Actualmente sólo hay seis tomógrafos en los 33 hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires, de los cuales solo funciona uno, mientras que el conurbano tiene nueve para 10.000.000 de habitantes. Esto fomenta el traslado y la acumulación de miles de pacientes alrededor de un artefacto. “Además en muchos casos las ambulancias carecen de lo necesario, oxigeno y equipos, para llevar a cabo los traslados y se torna imposible acercar  a los enfermos a los aparatos que necesitan para su tratamiento y análisis”.

Una ex residente del Hospital Posadas, Viviana Stahl, condensa el momento vivido por la salud publica en una dura sentencia, “ves la evolución natural de la enfermedad, y hay veces que el diagnostico lo sacas en la autopsia”.

Investigacion: Andres Santos Sharpe, Juliana Lagomarsino, Gonzalo Rodriguez y Diego Villani

Edicion: Diego Villani

Censura en el cine de la dictadura

Trabajo realizado con el compañero Frank “Utter” Hopwwod

Introducción

 

En el presente trabajo analizaremos la libertad de expresión (o la falta de) en el cine durante la última dictadura militar. Esta actividad, este soporte cultural, estuvo regulada por las leyes 17401 y 18019. La figura excluyente de la censura fue el director del Ente Calificador Cinematográfico, llamado Miguel Paulino Tato, conocido como Néstor en tanto critico de cine. No es dato menor señalar que fue el único funcionario proveniente del gobierno democrático ratificado en su cargo por el proceso militar. La ley 18019 fue promulgada el 24 de diciembre de 1968 durante el gobierno del General Onganía y fue derogada en 1984. El autor del decreto fue Guillermo Borda, quien con otro decreto establece la ley 17401 que crea la figura del delito de comunismo. Es importante señalar un lema bajo el cual se censuraron cientos de films y  recortaron tantos mas: “Dios, Patria y Hogar”

A lo largo de la historia del estado moderno, construcción política no perfecta del lema “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, los medios de comunicación han tenido gran relevancia en tanto elemento de expresión de esa libertad en su estado más puro, ya sea con manifestaciones colectivas como individuales.

Esta cualidad del hombre, inmanente e innata, abrió el apetito de comunicar, conduciendo a la búsqueda de mas y más tecnologías que ampliaran el rango de posibilidades disponibles dentro de los medios. Desde lo escrito y lo pictórico, pasando por lo radial, hasta llegar a lo audiovisual, TV, informática… y cine.

Ambos ejes de desarrollo, el referido a la evolución del estado, y el que incumbe la dinámica de los soportes comunicacionales, han marchado paralelos y articulados, impactando el uno en el otro, anticipándose entre ellos en lo que hace a sus movimientos.

Esta situación de idas y vueltas en algunos casos había sido resuelta hasta llegar a cierta armonía, critica de por medio con coexistencia admitida, pero en otros se había establecido en la asimetría, avasallamiento de uno sobre el otro, puntualmente del estado sobre la expresión popular.

Después de esta explicación, adentrándonos ahora en lo específico del trabajo, nosotros enfatizaremos en el mismo la situación del cine. Pero por qué el cine seria una pregunta valida.

Cuestión a la que respondemos con las fluctuaciones evidentes que ha sufrido dicho medio en los últimos 40 años, flotar que aun nunca fue resuelto del todo. La mayoría de los soportes comunicacionales han sufrido momentos de censura en algún tiempo de su existencia, en los tiempos autoritarios de nuestra historia, censura que en la actualidad no es tal, ya que poseemos democracia, por tanto libertad, manifiesta en los contenidos (lo pictórico, la literatura, etc), a pesar de que para algunos medios haya leyes que reglamenten su utilización (TV-Radio). En relación a lo dicho el cine es una ilustración de restricción de contenidos en periodo democrático, de este comportamiento cíclico, de coerción-libertad, pero como dijimos libertad limitada, el medio mas legislado en lo que hace a contenidos en la democracia. Esto hace al cine particular en su conjunto.

Para describir tal situación tomaremos 2 periodos, el primero desde 1966 hasta 1983, porque las legislaciones de los gobiernos existentes durante estos años pueden ser caracterizadas como homogéneas y restrictivas de manera notoria, en tanto a las leyes vigentes. La investigación se completa en nuestra actualidad, donde no hay restricciones evidentes pero existen, a nuestro parecer, coacciones y restricciones más concretas e influyentes que en los demás medios, legislaciones que impactan indirectamente en la parte creativa y en la producción de filmes.

 

El origen golpista, la continuación democrática

 

Las reglamentaciones mas duras nacieron aquí, con la Revolución Argentina, en 1966, en este momento aparecieron las legislaciones y personajes más nefastos, mas flagelantes, mas censores, que subyugaban a nuestro cine, como producción creativa autóctona y como evento que proyecta realidades extranjeras. Esta sería la semilla que en su crecimiento y desarrollo tomaría el espacio de las artes, acotando y empequeñeciendo, en todos los sentidos, el ámbito cinematográfico argentino.

Esto fue parte de un proceso, fue el pico mas bajo de libertad, fue el pico mas alto de represión, fue parte de una dinámica, pero no por ser proceso, importante conocer su estructura para no repetirlo, tienen menos importancia los nombres propios y los números exactos, aquellos que llevaron esto adelante, los malditos artífices.

Las herramientas primarias de opresión, luego de un intervalo de “libertad” en el que se castigaba la censura, por lo menos en la ley (decreto-ley 62), por mas de que luego se cumpliese o no, tuvieron aplicación a partir de la pluma del Presidente José Maria Guido, durante la democracia de septiembre de 1963, al firmar el decreto-ley 8205/63. Esta cifra equivalía a la creación del Consejo Nacional Honorario de Calificación Cinematográfica, ente autónomo respecto de las funciones del Instituto nacional de Cinematografía, el cual tenia la potestad de realizar cortes, y solo cortes, en los filmes. Esta reglamentación tenia de cláusula primaria la facultad de aplicar tijeras “cuando razones educacionales o el resguardo de la moral publica, las buenas costumbres o la seguridad nacional así lo requieran, en cuyo caso el Consejo Honorario de Calificación Cinematográfica podrá disponer cortes en las películas que le sean sometidas para su calificación”. Como complemento para justificarse “solo podrán ordenarse cortes por graves y fundadas razones que se relacionen con la protección de la minoridad, la familia, la moral publica, las buenas costumbres o la seguridad nacional”, todo ello bajo amenaza de penas y sanciones a quienes no cumpliendo y obedeciendo dichos requisitos sean responsables de exhibición o de omisión de cortes realizados.

Tal situación atravesó presidentes democráticos, el ya nombrado Guido, el radical Arturo Illia, hasta llegar a manos de los gobernantes vitalicios por entonces, las cúpulas militares. “Mono con navaja” diría mi abuela, así fue. Para ellos la situación del cine, del país, era muy libertina, muy blanda, casi no había autoritarismo. Requerían otras formas verdaderamente eficientes de censura, que no dejaran fisuras por donde introducir, por ejemplo, películas de contenido político, las cuales no tenían nada que legalmente pudiera ser quitado de la cinta. Existían formas indirectas para lograrlo, las demoras y negación de permisos de exhibición, pero como dijimos eso se había vuelto incapaz de contener los atentados fílmicos a la moral “argentina y cristiana”. Lo confirmarían en dichos muy posteriores algunos personajes tristemente célebres: “yo quiero un cine positivo, limpio, decente, un cine que sea cultural y no solo industrial. El cine se ha convertido en una mercadería de intoxicación; se esta apelando al recurso fácil, y en eso incurren desde los que venden cine y les importa poco lo que venden, hasta los intelectuales y pseudointelectuales y los mismos artistas que sustituyen el ingenio por el fácil recurso de la pornografía enfatizaba Miguel Paulino Tato, sobre el que hablaremos mas tarde; mientras tanto el Gral. Videla diría, en julio de 1976, “la lucha se dará en todos los campos, además del estrictamente militar; no se permitirá la acción disolvente y antinacional en la cultura y en los medios de comunicación(…)donde actualmente apuntan los elementos residuales de la subversión”, el corolario saldría del hocico del Gral. Suárez Mason, quien subrayo, “que en el campo intelectual la lucha es mas larga, mas a fondo, sobretodo en el cine y en la literatura”(Julio/79).

El oscurantismo multiplicado se aproximaba, la Revolución Argentina de 1966 terminaría de construir aquí las herramientas faltantes para la óptima inexpresión, brutalmente concretada en el Proceso de reorganización nacional. Desde el ministerio del interior, propiedad del gobierno de facto del Gral. Ongania, saldrían los decretos 18019 y 17401, que a partir de 1968, y hasta 1983, estarían vigentes en nuestro territorio. Ambos conjurados y firmados, por el entonces ministro, Dr. Guillermo Borda. El primer papel, regulaba de manera directa el soporte cine, se presentaba mas duro que cualquiera de sus antecesores en la materia, aquí se pasaba del anterior corte a la prohibición concreta. Esto ultimo a pesar de que el articulo primero de dicha ley comienza con “No podrá restringirse en todo el ámbito del país la libertad de exposición cinematográfica, en cualquiera de sus manifestaciones…”, decimos “a pesar” porque a continuación de este articulo hay 47 mas a modo de excepción, entre los cuales esta el articulo segundo que permite la prohibición por incurrir en, a saber, a)la justificación del adulterio y, en general, de cuanto atente contra el matrimonio y la familia, b)la justificación del aborto, la prostitución y las perversiones sexuales, c) la presentación de escenas nocivas o que repugnen a la moral y a las buenas costumbres, d) la apología del delito, e)las que nieguen el deber de defender la patria y el derecho de sus autoridades a exigirlo, f)las que comprometen la seguridad nacional, afecten las relaciones con países amigos o lesionen el interés de las instituciones fundamentales del estado. La censura, castigo per se, significaba poco para “estos locos bajitos” por lo que la violación de dicho decreto fue encasillado en el Código Penal con la figura de apología del delito. Dudas no quedaban, todo seguía igual…o peor.

Del mismo año, y con mismo autor, surge el decreto 17401 que constituye al comunismo como delito, el articulo primero dice “serán calificadas de comunistas(…) las personas físicas o de existencia ideal que realicen actividades comprobadas de indudable motivación ideológica comunista(…)” , hecho de gran relevancia este al articularse con las palabras de su creador, dice,”es inquietante la penetración que en todos los ordenes de la vida nacional ha logrado la acción disolvente del comunismo en sus distintas versiones y es claro que la inquietud es tanto mayor cuanto se advierte que resortes vitales de la educación en todos sus grados, han sufrido y sufren esa deletérea influencia, que también se ha hecho sentir de manera notable en los ambientes artísticos y culturales”. Abordando la ultima frase es fácil advertir que, indirectamente de manera conciente, esto funcionaria como un limite al contenido fílmico, limite manipulable por la vaguedad con el que es tratado el concepto de “comunista”, que permitiría restringir a placer las proyecciones, y sin siquiera aclarar en que la libertad de expresión estaría siendo guardada en un placard del que todavía es difícil sacarla.

Incluso durante el periodo democrático, inmediatamente posterior al dictatorial de Ongania, Levingston y Lanusse, es decir durante la tercera democracia peronista, se mantuvo la figura de la censura por sobre cualquier libertad guardada. Aparecen figuras funestas como Miguel Paulino Tato, el “Señor tijeras” como lo llamara Sui Generis, quien fue designado interventor en el Ente de Calificación Cinematográfica en agosto de 1974, y tiene el “orgullo” de haber sido el único funcionario proveniente de la democracia confirmado por el proceso militar. Durante su control dicho ente  prohibió alrededor de 730 películas. Posteriormente, ya en el proceso, esta tarea fue complementada por la labor que adquirió el Instituto Nacional de Cinematografía, que se puso las botas y nunca llamó a concurso de realizadores, eligiendo a dedo las obras, a gusto propio, las producciones a llevar adelante.

Todavía falta camino para sustentarlo, pero a partir de aquí es donde podemos colocar los cimientos de nuestra elección, del cine, como el único medio censurado, sin importar en manos de quien este el estado, radicales, militares, peronistas, sin importar las formas, sean democráticas, anticonstitucionales, autoritarias. La censura hasta aquí se había convertido, literalmente, en una política de estado.

 

De la teoría a la practica…

 

Abuso del abuso (1976-1983)

 

Esta es una lista de películas que fueron editadas o censuradas por el Ente:


El Anticristo/ El falso Anticristo (L´Anticristo, Alberto de Martino, 1974) El bebe infernal (I Don´t Want To Be Born/ The Devil Within Her, Peter Sasdy, 1975). El Boxeador Invencible (Ma Yong Zhen, Hsuehli Pao, 1972).

Caníbal Holocausto (Cannibal Holocausto, Ruggero Deodato, 1979).

Carrera Mortal 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975).

Carrie, extraño presentimiento (Carrie, Brian de Palma, 1976).

La casa del exorcismo (The House of Exorcism/ La casa dell´esorcismo, Mickey Lion, 1973).

Centinela de los malditos (The sentinel, Michael Winner, 1977).

Circo de Vampiros (Vampire Circus, Robert Young, 1972)

Cuerpos Invadidos (Videodrome, David Cronenberg, 1983).

El descuartizador de Nueva York (The New York Ripper / Lo Squartatore di New York, Lucio Fulci, 1982).

Drácula, el último románico (Dracula, Dan Curtis, 1973).

Embrujada (Armando Bo, 1969)

Escondite Mortal (Snapshot / The Day After Halloween, Simon Wincer, 1979).

Espíritus vengadores (Shadow of the Hawk, George McCowan, 1976).

Esquizofrenia (Schizo, Pete Walker, 1977).

Exorcista II: El hereje (Exorcist II: The Heretic, John Boorman, 1977).

Fanatismo diabólico (The Fiend/ Beware My Brethren, Robert Hartford-Davies, 1971).

Festín Macabro (Tender Flesh/ Welcome to Arrow Beach, Laurence Harvey, 1974).

Frankenstein/ Orgía para Frankenstein (Flesh for Frankenstein, Paul Morrisey, 1974).

Frankenstein 80 (Frankenstein 80, Mario Mancini, 1972).

Furia (The Fury, Brian de Palma, 1978).

La generación de Proteo (Demon Seed, Donald Cammel, 1977).

Granja Macabra (Motel Hell, Kevin Connor, 1980).

El inquisidor /El Fuego del Pecado (Bernardo Arias, 1974)

Juego mortal (Death Game, Peter S. Traynor, 1977).

Los Karatistas Sangrientos (Chi Ha, Cheng Cheng Ho, 1973)

Mad Max (Mad Max, George Miller, 1979).

La Maldición (Crash!, Charles Band, 1978).

Maníaco (Maniac, William Lustig, 1980). 

Manitou (The Manitou, William Girdler, 1978).

La marca de la pantera (Cat People, Paul Schrader, 1982).

Me llaman el destructor (Call Him Mr. Shatter, Michael Carreras, 1975)

Mensajero de Satanás (Evilspeak, Eric Weston, 1982)

El miedo tiene mil ojos (Fear has 1000 Eyes/ Skräcken har 1000 Ögon, Torgny Wickman, 1970).

El monstruo de Londres (I Monster, Stephen Weeks, 1971).

El monstruo está vivo (It´s Alive, Larry Cohen, 1974).

Muerte de la noche (Deathdream / Death of Night, Bob Clark, 1972).

Muñeca Mortal (Hei Lu, Huan Feng, 1972)..

La naranja mecánica (A cloclwork orange, Stanley Kubrick, 1971)..

La noche de los mil gatos (René Cardona Jr., 1972)

Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973).

Orgía de horror y locura (The Rocky Horror Picture Show, Jim Sharman, 1975).

La otra vida de Audrey Rose (Audrey Rose, Robert Wise, 1977)

La pandilla abominable (The Hill Have Eyes, Wes Craven, 1977).

Pánico a medianoche / Ultraje al amanecer (Last House on the Left, Wes Craven, 1972)

El perfume de la dama de negro (Il profumo della signora in nero, Francesco Barrili y M D´Avac, 1973).

Phobia (Phobia, John Houston, 1980).

Piraña (Piranha, Joe Dante, 1978).

Los poseídos de Satán (El Mariscal del infierno, León Klimovsky, 1974).

Pruebe la sangre de Drácula (Taste the Blood of Dracula, Peter Sasdy, 1970).

¿Quién puede matar a un niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1975).

La rebelión de los perros (Dogs/ Slaughter, Burt Brinckerhoff, 1976).

La residencia macabra (Black Christmas, Bob Clark, 1975).

Los ritos satánicos de Drácula (The Satanic Rites of Dracula/ Count Dracula and His Vampire Bride, Alan Gibson, 1973)

Rojo Profundo (Profondo Rosso, Dario Argento, 1975).

Ruby (Ruby, Curtis Harrington, 1977).

Las siamesas diabólicas (Sisters, Brian de Palma, 1973).

Los siete vampiros de oro (The Legend of the Seven Golden Vampires, Roy Ward Baker, 1973).

Sin temor al demonio (Fear no Evil, Frank Laloggia, 1981).

Suspiria (Suspiria, Dario Argento, 1977)

Terror a medianoche (Nightmares, John Lamond, 1980).

Tinieblas (Tenebrae, Dario Argento, 1982).

Tintorera (René Cardoná Jr., 1977).

Trágico fin de semana (Death Weekend/ The House by the Lake, William Fruet, 1976).

El trío infernal (Le Trio Infernal, Francis Girod, 1974).

La Tumba de la Momia (Blood from the Mummy´s tomb, Seth Holt/ Michael Carreras, 1972) .

Un pacto con el diablo (Chi Sei?/ Beyond the Door, O. Hellman y R. Barret, 1974).

Un viaje al mas allá (Journey Into the Beyond, Rolf Olsen, 1977).

Viento de Muerte (Meng Hu Xia Shan, Ng See Yuen, 1973).

Violación en el último tren de la noche / Violencia en el último tren de la noche (L´ ultimo treno della notte, Aldo Lado, 1975).

Zombie, el amanecer de los muertos (Down of the Dead, George Romero, 1979).


 

Un par de casos bajo la lupa

 

Podemos elegir un par de casos interesantes en cuanto a lo que fue la censura, desde la eliminación de escenas, a la prohibición de una película entera. Comenzando por las películas extranjeras, se puede señalar como un caso muy peculiar la edición que recibió la película Superman 2, en la que una escena fue cortada ya que aparecía un micro con una publicidad del musical de Broadway de “Evita”. Esta película sin esa escena fue presentada en el cine. Un caso particular afronto la película de Stanley Kubrick “La naranja mecánica” la cual en un principio fue calificada para mayores de 18 años, con serios cortes, pero ya que había una cláusula de director que prohibía cortes al original, la película no fue proyectada hasta que en 1973, a dos años de su realización, se la estrenó en la Argentina, sin cortes, calificada apta para mayores de 18 años. Cuando Tato se hace cargo del Ente le quita la habilitación y la prohíbe. Hubieron también casos de películas que directamente no fueron calificadas, y ya que la proyección de una película sin calificar era un delito que podía ir de clausuras del cine a años de cárcel, esto era una virtual censura. Llegaban tan lejos las peculiaridades de la censura que el cine karateka estaba censurado, ya que el contacto de las peleas era considerado de carácter homosexual.  En el cine nacional la censura pasó por la no realización, o la falta de fondos, como le sucedió a Adiós Nonino, proyecto de Pino Solanas, quien al abandonar el país no pudo llevarlo acabo.

Un caso a señalar es el de Raymundo Gleyzer, del cual se prohibieron todas sus películas, entre ellas “La revolución congelada”, un film sobre la fallida revolución mejicana, y quien fue desaparecido en mayo del 76, cuando volvía de Estados Unidos; no hubo forma de censura mas fuerte que esta. 

 

Los mimados del régimen

 

Es interesante para poder entender en pleno las características de la censura en el cine, en el período 76-83, no solo las películas que fueron censuradas, sino las que fueron permitidas también,  las cuales directa o indirectamente recibieron el apoyo del estado, ya que como hemos citado anteriormente los altos funcionarios de la dictadura consideraban el campo de la cultura como uno de los cuales donde se libraría la batalla contra los resabios de la subversión. La ya citada frase de Tato es muy ilustrativa de la “coherencia” con la que aplicaban  yo quiero un cine positivo, limpio, decente, un cine que sea cultural y no solo industrial”aquí claramente se refiere a artistas de la talla de Palito Ortega, o a las producciones de cualesquiera de los hermanos Sofovich. La mayoría de las siguientes películas recibieron apoyo económico para la realización de las mismas:


La Fiesta de Todos (1979, dirigida por Sergio Renán)

Los Súper Agentes no se Rompen, Las locuras del profesor (Palito Ortega),

Los Éxitos del Amor (Fernando Siro),

Cuatro Pícaros Bomberos (Carlos Galletini),

Vivir con Alegría (P. Ortega),

Millonario a la Fuerza (Enrique Dawi),

Los Drogadictos (Enrique Carreras),

Ese Loco Amor Loco (Eva Landek), Custodio de Señoras (Hugo Sofovich),

Expertos En Pinchazos (H. Sofovich),

Los Súper Agentes y los Paraguas Asesinos (Carlos Galletini),

La Muñecas Hacen Pum (G. Sofovich).


 

Será interesante señalar que Beiderman en 1969 afirmó que “a pesar de su indefinición, típica en materia de censura, formula claramente pautas políticas del actual gobierno”, al referirse de la ley 18019. Otro jurista señaló que la insistencia sobre la idea de la defensa del estilo argentino de vida, pero la falta de especificidad sobre cual era este de parte del estado dejaba claro “que toda esa fraseología no alude más que a las opiniones personales de quienes ejercen el poder”. Nosotros creemos que las películas por ellos aprobadas y apoyadas también lo son.

 

La legislación actual

 

A partir de 1984 la ley 18019 fue derogada por la ley 23.052 en su articulo 1° y en el articulo 2° establece una serie de pautas que en la practica son las siguientes: las calificaciones las lleva a cabo la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas (CAEC). La CAEC está dividida en tres salas, cada sala está constituida por un representante del INCAA, un miembro propuesto por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, uno por el Consejo Nacional del Menor y la Familia, uno por el Equipo Episcopal para los Medios de Comunicación Social de la Iglesia Católica Apostólica Romana, uno propuesto por el Culto Israelita, uno por las Confesiones Cristianas no Católicas, un licenciado en psicología, psicopedagogía o ciencias de la educación designado por el INCAA, un crítico cinematográfico propuesto por la Secretaría de Cultura de la Nación y, finalmente, un abogado propuesto por el Ministerio del Interior. Debido a un decreto todos aquellos no designados por el INCAA no eran mas cargos rentados y por consecuencia desde ese decreto quedó mayormente representada por .

 

 

Conclusión 

                           

El tratamiento de la libertad de expresión a tenido un cambio sustancial desde la vuelta a la democracia. No existe ya la censura previa, y uno se atiene a las consecuencias legales de lo que uno haga publico sea cual fuere el soporte. Esto es un claro avance de la situación que hemos podido apreciar en lo descrito a través del presente trabajo, sobre la ultima dictadura militar. Ya no hay cortes, escenas sustraídas, rollos mutilados por la tijera omnipotente del censor, ni prohibiciones del Ente. Ya no existe un grupo de funcionarios públicos de identidades poco publicas (de una publicidad casi oscura podría decirse) que pueda denunciar, arbitrariamente, a quien tuviera una propuesta (guión o proyecto a realizar) que cualquiera de estos funcionarios considerara objetable, o fuera contra “la moral publica…” etc. Como señaló en 1969 Bernardo Beiderman, en ese entonces profesor de la New York University, “…es una incongruencia jurídica, dado que no puede haber tentativa de delito en un sometimiento voluntario a la ley, como el que supone la presentación de un guión o un film para su calificación”. Ya no desaparecen mas directores a manos del estado por filmar películas ideológicamente opuestas a los gobernantes. En resumen, a las películas no les falta las escenas con Héctor Alterio, su director estará presente en el estreno, y habrá un estreno.

Ahora bien ¿son estas las únicas formas de censura? Hay dos casos que será interesante señalar, uno es una producción nacional y el otro una producción extranjera. Iremos cronológicamente elección arbitraria, tal vez de puro gusto, tal vez por una comodidad expositiva). El primer caso es el del film “La última tentación de Cristo” de Martín Scorcese , donde el film no fue estrenado ya que debido a las presiones ejercidas por grupos que se oponían a su proyección la empresa decidió no mostrarla (agrupaciones cristianas en su mayoría. Cualquier aparente continuidad entre los grupos que apoyaron el golpe y estas agrupaciones un poco en contra de la libertad de expresión -y solo un poco- es pura coincidencia). Si bien el estado no tuvo que ver y el CAEC la categorizó como SAM 16, el asunto terminó en una virtual censura. El segundo caso que implicó una producción nacional, Plata Quemada que si bien fue estrenada y fue proyectada, levantó un revuelo alrededor de su contenido y su calificación como SAM 18. Al igual que en el ejemplo anterior muchas agrupaciones cuestionaron al film porque entre otras cosas no condenaba la homosexualidad (¿habrá que hacerlo?).

Esta conclusión nos deja entonces con mas preguntas que respuestas concluyentes. Si un film no será censurado ni editado previamente por el estado¿ los realizadores cinematográficos podrán descansar en paz sabiendo que sus obras serán proyectadas? ¿o es que finalmente igual no pueden elegir a su interlocutor directo, ya que esta facultad está reservada para el CAEC? Y aún otra incógnita: después de habérsenos dicho qué podíamos y qué no podíamos ver, habiendo recuperado en el 83 la facultad de elegir ¿es que no adquirimos la capacidad de dejar al otro elegir lo que este desea ver?