“Porretti isn’t dead”. Finalmente el político coimero más mediático de la Argentina está libre, asi que atentas todas las cámaras ocultas del país, Roberto volvió…para quedarse.
Julio De Vido en su despacho, y todo el Klan K, deben de haber brindado por la excarcelación del hijo pródigo. Con la vuelta del ex intendente el gabinete del ejecutivo podrá seguir con sus tongos y negocios de tanta utilidad para el estado argentino, como el tren bala, mientras que los medios y la opinión pública observan de cerca al Jack el Destripador pinamarense sin preguntarse por los negociados oficialistas.
Ku es un antro, sus dueños delincuentes, no digo que lo quiten, pero que dejen esa zona libre, cuanto más lejos mejor. Además de los problemas de drogas y corrupción que atañen directamente a sus dueños uno de esos siniestros personajes Rubén Cameroni es el principal revendedor de una banda que roba obras de arte, objetos y monedas de los museos.